Historia

Se distinguen diversas épocas, que a continuación describimos:

EPOCA PRE INCAICA

La población de Carumas, desciende de la gran familia Arawac de la Amazonia, tal como lo han demostrado los estudiosos de las civilizaciones del Perú Pre Colombino, entre ellos el Etnólogo Paul Rivet, el Arqueólogo Max Uhle, Carlos Troll, el Padre Pedro Villar Córdoba y el Padre Leónidas Bernedo Málaga. Según se relata, la gran familia Arawac de la Amazonía, en tiempos muy remotos lograron descender por toda la altiplanicie Peruano Boliviana hasta formar un gran imperio; que confrontados con los feroces Collas-Aymaras que al no lograr conquistarlos o víctimas de penosas y prolongadas sequías se desplazaron hacia los valles y quebradas de la costa del Pacífico, hoy ubicado en el valle de Carumas.

Los Arawac, arribaron a los valles interandinos y de la costa utilizando las cuencas de los ríos Chili y Tambo, en la primera ola migratoria. Las primeras poblaciones que fundaron fueron: Ichuña, Ubinas y Carumas, en las primeras estribaciones de la cordillera volcánica. En Carumas se estacionaron por la buena calidad de las tierras para sus sembríos y la abundancia de manantiales y pastizales para el pastoreo de sus ganados.

EPOCA INCAICA

El Imperio Incaico logra someter a los naturales de Carumas, al respecto no existe claridad respecto del momento que los Incas sometieron a esta región. Sin embargo se relata que fue Mayta Capac quien dirigió el sometimiento de la región del Contisuyo, para ello pasó por el sur de Ayacucho al frente de un ejército de 12,000 soldados y tomó camino de Caylloma y de los Collahuas llegando al pie del Misti.

Mayta Capac  –según lo  refiere  Jorge  Juan y  Antonio de  Ulloa en sus  “Noticias  Secretas  de América” determinó pasar delante de su conquista; pero los naturales de Cayaviri, les cerraron el paso, para luego finalmente entregarse de rodillas y recibirlo con benignidad. Más luego harían lo propio los KAIKIKURAS “Mallamas y Warinas”, a pesar de su poderío militar, belicosidad y grandeza cultural. De estos lugares, pasa a la conquista por parte del occidente y lo consigue sin oposición hasta los confines del mar del sur.

Los naturales de Carumas “LOS KORUMAS”, hicieron feroz resistencia por largo tiempo, muy bien dirigida y valerosamente comandada, pero el ejército incaico, debido a su superioridad numérica, calidad técnica y estrategia de lucha, logra conquistarlos. Mayta Capac, luego de someter a los KORUMAS los integra al imperio implantando en ellos el modo de vida y trabajo incaicos, como son la ingeniería agrícola incaica.

EPOCA COLONIAL

En 1600 KORUMAS existía ya como pueblo con un neto corte español, tal como lo refiere Cosme Bueno en sus “Guías del Perú” publicadas desde el año 1737 a 1798. Posteriormente por ordenanzas del 28 de Enero de 1782 y del 05 de Agosto de 1783 y un año más tarde 07 de Julio de 1784 Don Teodoro Croiz 34° Virrey del Perú, creaba las Intendencias de Provincias del Perú las mismas que fueron 07 y una de ellas fue la de Arequipa, a la que quedó integrado el Partido de Moquegua y por consiguiente también la Doctrina de Carumas.

En esta condición permanecerá por el resto de la Colonia. Los españoles que llegaron a esta zona impusieron su modo de trabajar la tierra con la técnica del arado halado  por bueyes, y su orientación hacia la minería ya que su búsqueda constante era el oro y hacia ello tendían sus esfuerzos, utilizando la mano de los indios, en las tristemente célebres mita y tributos que los españoles cobraban muchas veces hasta de los ausentes muertos, pese a que el año 1575 el Virrey Toledo abolió el tributo de los indios muertos y ausentes de su comunidad.

En 1807 los españoles, con el fin de proseguir adelante la evangelización cristiana de los naturales de la zona de Carumas, iniciaron la construcción del Templo de San Felipe de Carumas, demorándose 13 años en su culminación, y acabado, en el año 1820, es decir un año antes de la Declaración d la Independencia del Perú.

La revolución de Tupac Amaru II repercutió en Moquegua, durante varios años, por los levantamientos campesinos que hizo KATARI aquí en Carumas, que destruyeron caminos y expulsaron autoridades coloniales, negándose a pagar tributos y trabajar en las mitas, encomiendas y obrajes en las minas de CORONCHE, ICHUÑA e incluso POTOSÍ, por lo que los españoles radicados en Moquegua formaron un ejército que vino a combatir a los insurrectos carumeños con armas confeccionadas en Moquegua.

ÉPOCA REPUBLICANA

EN EL AMANECER DE LA REPÚBLICA

La independencia cobró un alto precio al pueblo de Carumas, porque en su suelo se realizaron batallas y la ocupación realista, que hizo el paso de los caballos de los ejércitos devastaron sus campos sembrando desolación, además sus hijos se fueron como voluntarios hacia la guerra en defensa de sus ideales o fueron enrolados por la fuerza.

Después de esta etapa del naciente Estado peruano, vino la etapa de la luchas internas donde civiles y militares tuvieron que enfrentarse unos a otros por el dominio estatal. En ellos los carumeños, forman parte de los ejércitos beligerantes, para batir al enemigo y muchos de los enrolados marchan a engrosar las filas de los montoneros y jamás volvieron por estos lados dejando los campos sin brazos.

EN EL CONFLICTO CON CHILE

El conflicto con Chile repercutió en Carumas, pues de las cuatro ocupaciones de Moquegua, las fuerzas invasoras chilenas buscaron destruir la base productora de Moquegua, para derrotarla al hambre. Carumas, se constituía en esos momentos en la defensa salvadora de Moquegua, proporcionándole alimentos de pan llevar en cantidades suficientes y oportuna para sobrevivir no permitiendo de esta forma que el enemigo consiguiera su criminal propósito, al respecto podemos señalar la anécdota histórica narrada por el historiador chileno Caybano, en la cual un arriero carumeño a su vuelta de Moquegua en un viaje de abastecimiento a esa fue interceptado por un batallón del ejército invasor en el punto Tombolombo preguntándole: ¡Alto! ¿Quién vive?

¿De qué país es?, a lo que inteligentemente el citado carumeño responde “NI PERUANO NI CHILENO, PURO CARUMEÑO”, salvando de esta manera que invadieran Carumas e impidieran que siguiera abasteciendo a los moqueguanos con lo que sí hubieran logrado su nefasto propósito.

En esta Guerra permitió una vez más que los carumeños demostraran su patriotismo y valerosidad, así en efecto podemos mencionar a un valeroso ciudadano solajeño que participó en ella Don Pedro Nina Romero, entre otros patriotas que han pasado al olvido o que nunca se les recordó debidamente.

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